Si la fotografía quedó muy oscura, es que te pasaste con el tiempo de exposición. Si quedó muy clara, es que te quedaste corto.
Si la fotografía te quedó completamente blanca sin ningún detalle más o menos visible después de revelarla, dobla el tiempo de exposición y vuelve a probar.
Si te quedó completamente negra sin detalles más claros visibles, divide por dos el tiempo de exposición y sigue probando.
Es normal que las fotografías obtenidas con papel fotográfico de éste modo muestren un bajo contraste. Hay técnicas para aumentar el contraste, como utilizar papeles de grado superior, o elevar la temperatura del líquido revelador, experimenta!
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